Orígenes, historia y usos del espárrago

08 de abril de 2014
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Más de 100 especies de espárragos son conocidas mundialmente. Los restos de plantas carbonizadas descubiertos en sitios arqueológicos del Paleolítico tardío en Wadi Kubbaniya, cerca de Aswan, Egipto, incluyeron semillas de espárragos silvestres. Esto sugiere que los espárragos se usaban como comida en el Valle del Nilo, hace 20 000 años.

Los habitantes del antiguo Egipto consumieron y quizás cultivaron espárragos. Un tema más controvertido es el de si los espárragos se dibujaron en la pirámide escalonada en Saqqara. Algunos historiadores afirman que así fue y ello indica que cultivaban espárragos. Otros mantienen que la representación son montones de tallos de papiro.

 

El espárrago cochinchinensis (tian men dong) se ha usado en la medicina tradicional china durante más de 2000 años como tratamiento para enfermedades inflamatorias. Un estudio científico reciente publicado en el Diario de Etnofarmacología aporta cierta evidencia sobre este efecto antiinflamatorio.

 

ANTIGUA GRECIA

El espárrago silvestre es más delgado y oscuro que el espárrago de huerto y un poco más amargo. Era muy valorado por los habitantes de la antigua Grecia por sus cualidades medicinales y gastronómicas.

 

Hipócrates, en el siglo quinto antes de Cristo, lo usó para tratar la diarrea, el dolor dental, la disentería, el lumbago y las enfermedades urinarias.

 

Plutarco (50-125 AD) afirmó: “En Beocia visten a la novia con una guirnalda de espárragos, ya que los espárragos son la mejor fruta de un tallo con espinas, por lo que la novia, sin ser demasiado reacia y tímida en los primeros acercamientos, hará que el estado matrimonial sea más agradable y placentero“. La creencia en tiempos antiguos de que el espárrago era un afrodisíaco podría haber sido también una de las bases de esta tradición.

 

Los griegos dieron al espárrago su nombre, cogiéndolo del persa “sparag” que significa brote o retoño.

 

ANTIGUA ROMA

Los romanos fueron los primeros en desarrollar las variedades de espárrago de huerto. Cato en su “De Agricultura” (160 AC) da instrucciones para su cultivo.

 

Plinio el Viejo, en su “Historia Natural” (57 AD) menciona el vino hecho a partir de espárragos y la creencia de los griegos de que “si los cuernos de los carneros se machacan y se entierran en la tierra, brotarán espárragos”.

 

El cultivo no le satisfizo: “Los espárragos, por naturaleza, estaban destinados a crecer silvestres, para que cada uno los recolectara donde le pareciera, pero ¡atención! Lo encontramos en el más alto estado de cultivo, ¡ay este monstruoso exceso de gula!”

 

Plinio debate sobre el uso medicinal del espárrago de huerto para la flatulencia y los problemas gástricos, como un diurético, analgésico o para piedras en el riñón, elefantiasis y menciona la creencia popular de que “si a una persona se le frota con un espárrago machacado en aceite, nunca le picará una abeja”.

 

El espárrago silvestre fue considerado por Plinio como todavía más efectivo para estas condiciones y también era un tratamiento efectivo para la ictericia, hematuria (sangre en la orina), mordeduras de serpiente y olor dental.

 

En el primer siglo también fueron los romanos quienes comenzaron a congelar los espárragos para disfrutarlos fuera de temporada. Los rápidos carruajes y corredores lo transportaban a la línea de nieve de los Alpes, donde se congelaba hasta que se necesitara. Unas flotas especiales para espárragos aseguraban que su delicadeza se disfrutara en todas las partes del imperio.

 

El “Edicto de salarios y precios máximo” (301 AD) del emperador Diocletiano incluía un precio máximo para un puñado de espárragos de huerto.

 

EL RENACIMIENTO DEL ESPÁRRAGO

Durante la Edad Media, los espárragos se usaron muy poco ya que era difícil de cultivar. Sin embargo, mantuvo su popularidad en el comienzo del siglo XVI, cuando era favorecido por muchas cortes reales en Europa. Luis XIV de Francia (1638 – 1715) llamó al espárrago “rey de las verduras” y ordenó construir invernaderos para asegurarle un año de abastecimiento.

 

El cultivo comercial significativo en Inglaterra comenzó en el siglo XVII, principalmente en Battersea, que por entonces era un pueblo en las afueras de Londres. El espárrago era vendido como “fajo de Battersea” y llamado sparrowgrass. En el 20 de abril de 1667, Samuel Pepys escribió: “me traje a mi casa 100 sparrowgrass desde Fenchurch Street, que costaron 18d. Tuvimos eso y un poco de salmón, que le gustaba a mi mujer, por 3s”.

 

Hoy en día, el espárrago sigue siendo un bien muy preciado.

 

Los beneficios para la salud del espárrago están empezando a redescubrirse. Para aquéllos que no sean amantes de los espárragos, es posible hasta comprar tabletas de extracto de espárrago y polvo de espárrago.